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Bienvenido, hoy es: 24 de septiembre de 2018

BMW Isetta

Conocido como “Knutschkugel”, “Bubble Car”, huevomóvil: el popular microauto festejó el pasado 5 de marzo su 61 aniversario.

 

Texto: BMW Press Club

Fotos: Archivo de Roberto Nigrinis y www.carrosyclasicos.com

 

 

En 1955 son muchas las noticias excitantes: Vladimr Nabokov publica su novela “Lolita”, una interpretación singular del conflicto generacional. James Dean muere en un accidente de automóvil y en Alemania regresan los últimos 9.626 prisioneros de guerra de la Unión Soviética. La vida en el país se va normalizando y la gente comienza a estar económicamente mejor. Todos sienten la necesidad de movilizarse de manera más confortable e individual: sueñan con viajar por la joven República Federal de Alemania en días de frío y lluvia con techo propio o incluso usar el auto para salir de vacaciones.

 

Por eso, ninguna de las tantas noticias era comparable con la excitación que sentían los 12.911 automovilistas dueños del nuevo BMW – el primero para bolsillos flacos. Isetta se llamaba la motocoupé con forma de huevo, con lugar para dos y medio pasajeros y motor trasero de 12 CV. Su puerta – era la única – se abría hacia adelante y las ruedas traseras no guardaban ni la mitad de la distancia que tenían las delanteras – ningún BMW antes o después volvería a ser tan inconfundible. Conductor y acompañante se acomodaban, cerraban la puerta acercándola hacia ellos y, con la puerta, el volante y el panel de controles. Los cambios se accionaban a la izquierda del conductor con una pequeña palanquita, un sidestick, como el que poseían los autos de carrera, dándole la nota deportiva.

 

44 DM de impuestos – “menos de lo que cobraba la municipalidad por la tenencia de un perro”

El Isetta se impuso. BMW había dado en el blanco con la “solución ideal al problema de movilización para todos los que necesitan un vehículo ágil, rápido, de bajos costos operativos y sin problemas para estacionar”. Además de sus cualidades técnicas, la motocoupé se destacaba por su precio: 2.550 marcos alemanes (DM). En ese año, el salario semanal promedio de un trabajador alemán sumaba 90 DM. El seguro contra terceros obligatorio costaba 95 DM, el fisco gravaba al “huevomóvil” con 44 marcos de impuesto por año. “Menos de lo que la municipalidad cobra por la tenencia de un perro”, aseguraba la publicidad.

 

El BMW Isetta acompañó al automovilista alemán hasta la década de los sesenta. Le ayudó a iniciar la primera gran ola de viajes de vacaciones. Una velocidad de 85 km/hora bastaba para llegar a destino, sobre todo atravesando Los Alpes en dirección a la bella Italia. Después de todo, ése era también el país de origen del Isetta. Un concesionario de BMW lo había descubierto en 1954 en el Salón del Automóvil de Ginebra y percibido las posibilidades que encerraba. BMW compró la licencia Isetta de la empresa italiana Iso para su fabricación en Alemania, perfeccionó la transmisión, sustituyó el motor por otro monocilíndrico de reconocido rendimiento de sus motocicletas, le imprimió a la carrocería un nuevo look y al cabo de un año lanzó la motocoupé al mercado.

 

¿Regalo del Rey? Elvis y el Isetta

El exterior se contagió. Los Isetta de BMW fueron exportados a toda Europa y hasta cruzaron el Atlántico provistos de “protección contra el ataque de hongos y termitas” hacia EE.UU. Elvis posó junto al Isetta e incluso se dice que se lo habría regalado a su representante. Valga decir que Elvis eligió para él un BMW 507 deportivo. No existían los prejuicios, las estrellas y celebridades de buen agrado posaban junto al más pequeño de todos los BMW. Y qué hubiera sido del cine de posguerra sin ese verdadero festín para los ojos que era el Isetta.

 

Modelo a escala

Luego del sorpresivo éxito en 1955, ningún presagio agorero pudo frenar las ventas. En 1956 BMW amplió la gama de modelos: además del Isetta con un motor de 250 cc, construyó una versión más fuerte con 300 cc de cilindrada y 13 CV. Ambas variantes existían también en la versión más elegante para exportación con ventana corrediza “slide window” y un chasis más elaborado. A pedido, BMW ofrecía diversos equipamientos opcionales: volante a la derecha en lugar de la izquierda, techo descapotable y una plataforma desmontable para apreciables 200 kg. de carga útil, incluida una amortización reforzada.

 

Fin de una era: en 1962 se fabrica el último Isetta

Además del Glas Goggomobil, el huevomóvil o la “Knutschkugel”, como lo llamaban cariñosamente los alemanes, se convierte en el vehículo más exitoso de su categoría en Alemania. En 1957, el año de su mayor apogeo, BMW llega a vender casi 40.000 unidades del Isetta. A partir de ahí la demanda declina. El mercado comienza a pedir más autos chicos en lugar de los microautos, en lo posible con cuatro asientos y con la estatura de un “verdadero” automóvil. BMW responde a la nueva demanda con el Isetta 600, más largo y con motor de dos cilindros tipo Boxer. Pero ya en 1959 el cuatro plazas de forma redondeada es sustituido por un diseño considerablemente más moderno, con la primera carrocería “Ponton” autoportante: nacía el BMW 700. Mientras tanto, el Isetta  sigue produciéndose, goza de gran popularidad sobre todo en los mercados de exportación. Finalmente, en 1962 es suficiente, al momento de paralizarse definitivamente la producción del BMW Isetta, habían sido producidas 161.728 unidades.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Isetta 250 tuvo un hermano mayor, el cual estba dotado de un motor de 600 c.c de mayor potencia y una carrocería más amplia de dos puertas en la que ya podían acomodarse cuatro personas lo que le daba una apariencia más convencional.

 

 

 

 

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