Menu

Bienvenido, hoy es: 18 de diciembre de 2017

Carrozas Fúnebres Antíguas

 

 

Por: Roberto Nigrinis Velandia

Los profesionales de cualquier oficio son atraídos por los elementos antiguos de su campo de acción. Lo hacen los abogados recopilando libros y códigos, lo hacen los periodistas al coleccionar viejas máquinas de escribir, al igual que lo hace un expiloto de carreras que almacena vehículos deportivos, o por el contrario un locutor que busca y aprecia viejos micrófonos y consolas de grabación.

Esta ha sido también una motivación para los directivos de la reconocida y tradicional funeraria de Medellín, que han logrado luego de acometer exhaustivas restauraciones devolverles su brillo juvenil, lo mismo que todo el lujo y la distinción que merece cualquier ser humano cuando es transportado a su última morada en la tierra.

El trabajo ha sido largo y difícil, debido a que estos vehículos una vez envejecen resultan menos atractivos para los clientes y para sus dueños, lo que obliga a ser vendidos, iniciando un verdadero peregrinar por funerarias de menor renombre, antes de terminar en las ubicadas en lejanos pueblos, generalmente muy deteriorados o destruidos por completo.

Otro obstáculo con el que han chocado durante su búsqueda, ha sido el que muchos de los autos fúnebres encontrados son construcciones artesanales locales, de dudosa estética y casi nulo valor histórico y comercial, él que si poseen las creaciones especiales y exclusivas de carroceros de renombre mundial, que “vestían” chasises tradicionales de acuerdo al uso que se le daría al vehículo, una práctica muy común en los inicios del automóvil, y en especial dentro de marcas de alto precio y lujo.

Para tener la colección actual que la integran automóviles carroza y modelos halados por caballo de finales del siglo XIX, funcionarios de la empresa, y amigos de la causa han recorrido el país tras la pista de un coche fúnebre interesante para ser restaurado.

En esta búsqueda se han encontrado verdaderas joyas como es el caso de un Packard 1939, carrozada por Henney, empresa estadounidense fundada como Henney Carriage Works por Jacob Henney en 1848, posteriormente llamada Henney Buggy Co entre 1879 y 1916, luego denominada John W. Henney Co entre los años 1916 y 1927, la misma que se conocería como Henney Motor Company desde el año 1927 y hasta su desaparición en 1960 y que tuvo su sede en Freeport Illinois . La factoría mencionada carrozó únicamente cuatro vehículos de este tipo, de los cuales subsisten dos, uno en los Estados Unidos y el que tenemos en Colombia. Esta montada sobre un chasis Packard, fabricante estadounidense de lujosos vehículos y es movida por un potente y silencioso motor de 8 cilindros en línea de 320 pulgadas cúbicas (5.241 c.c) con válvulas en el bloque, que produce 130HP, el cual se acopla a una caja de cambios manual de tres velocidades accionada desde un preciso mando montado en la columna de dirección.

En la ardua pero fructífera búsqueda a lo largo del país, es importante resaltar el haber encontrado dos carrozas tipo floral (especiales para llevar las coronas y arreglos florales), aunque también podían ser utilizadas para transportar ataúdes, de la marca Cadillac, modelo 1955, las cuales fueron propiedad del ejercito nacional, que las importó durante el gobierno del general Gustavo Rojas Pinilla. Una de estas carrozas fue hallada en Florencia Caquetá en un estado lamentable. Estos Cadillac utilizan motor V8 de 331 pulgadas cúbicas (5421 c.c), que producen 250 HP con caja de cambios automática.

El diseño y ejecución de las carrocerías fue obra de Superior, compañía nacida como Superior Motor Coach Body Co en 1923 y que conservó esta ración social hasta1925, llamándose a partir de este año y hasta 1940 Superior Body Co, la misma que desde ese momento y hasta el presente se denomina Superior Coach Corp y cuya sede principal es la ciudad de Lima en el estado de Ohio.

La marca de mayor alcurnia también cuenta con la representación de otros vehículos de modelos de 1955, 1956, 1959 y 1961. El modelo de 1959 como dato curioso no fue carrozado por Superior, sino por Miller Meteor Wayne Works, ubicada en Bellefontaine Ohio. La carroza de 1961, también ofrece una carrocería tipo floral y utiliza un motor V8 de 390 pulgadas cúbicas (6.388 c.c) que eroga 325 HP, que usa caja automática, la misma configuración mecánica de la carroza modelo 1959.

Mención especial merecen, por su impecable conservación y funcionamiento sobresaliente dos carrozas Packard de 1948, carrozadas por Henney, movidas por un eficiente y silencioso motor de 8 cilindros en línea de 356 pulgadas cúbicas (5.831 c.c) con válvulas en el bloque, que produce 160 HP. Uno de los vehículos utiliza una caja manual de tres velocidades adelante, mientras que el otro recurre a una estupenda y suave caja automática, ambas con accionamiento desde la columna de dirección.

Dentro de la colección están dos coches fúnebres Buick de 1949, lujosamente carrozados por Flxible, compañía fundada por un antiguo vendedor de motocicletas Harley Davidson Hugo H Young. El Primer nombre de la empresa fue Flexible Side Car Co, el cual utilizó entre los años- 1913 y 1916 cuando tuvo como sede la ciudad de Mansfield Ohio entre los años 1916 y 1919. La nueva razón social usada entre de 1919 y 1974, fue Flxible Co cuya sede fue Loudonville Ohio. La compañía abrió plantas en otros lugares como Delaware Ohio y Evergreen Alabama. Los Buick eran propulsados por un motor Fire Ball Dyna Flash Eight, de 8 cilindros en línea, con válvulas en la culata e impulsadores hidráulicos, de 320 pulgadas cúbicas (5.241c.c), que produce 150 HP y que también utiliza caja de cambios automática.

También integran esta interesante y valiosa colección dos Pontiac 1955, carrozadas por Superior. Los dos vehículos están equipados con motor Strato Streak V8, de 287 pulgadas cúbicas (4.700 c.c) que produce 180 HP. Ambos vehículos utilizan caja de cambios automática.

Para realizar la sesión fotográfica en un club cercano al municipio de Melgar Tolima, debimos movilizar las carrozas, aprovechando para disfrutar de sus mecánicas añejas con carburadores de unos dos o cuatro venturas, en perfecto estado de conservación, al igual que de sus espectaculares y originales carrocerías, lo que sin duda resultó un evento inolvidable para nosotros y para cualquier amante de los vehículos antiguos.

Agradecimientos: Funeraria San Vicente de Medellín, al igual que a Sergio y Alejandro Maya y al señor Rolando González, que con su aporte hicieron posible la sesión fotográfica y la realización de esta nota.

volver arriba