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Bienvenido, hoy es: 20 de febrero de 2017

Carros de Delincuentes Famosos

Durante la primera mitad del siglo XX, el automóvil se consolidaba como el medio masivo de transporte de gran parte de la población, los bandidos y delincuentes vieron el él una útil herramienta que apoyaba sus fechorías. En el siguiente relato revisaremos tres casos que ilustran estas afirmaciones.

Por: Roberto Nigrinis

 

 

Alfonso Capone

El primero de ellos es el famoso “Ganster” Italo-estadounidense Alfonso Gabriel Capone, más conocido como “Al Capone” quien sembró el terror en Nueva York y Chicago y quien fue un gran aficionado a los automóviles, especialmente a los lujosos Cadillac. Le sigue la pareja de asaltantes de bancos conformada por Clyde Chestnut Barrow y Bonnie Elizabeth Parker y termina con el también asaltante bancario John Dillinger quien comenzó su carrera delictiva timando a sus compañeros de escuela, para pasar luego al robo de autos, una de sus pasiones conocidas y confesables.


Al Capone nacido según algunos biógrafos en Nápoles en la isla italiana de Sicilia en 1899, llego a los Estados Unidos con sus padres Gabriele y Teresina. Otros afirman que nació en Brooklyn Nueva York el 17 de enero de 1899 en el hogar que formarían sus padres y 9 hijos. Se iniciaría en el mundo del delito a los 15 años cuando conoció a su mentor, el mafioso Johnny Torrio (1882-1957), para luego ingresar a la banda de Frankie Yale (1893-1928). Trabajando para Yale ganó su sobrenombre de “Caracortada” al ser atacado con una navaja durante una pelea. Su jefe lo enviaría a Chicago donde formaría con el paso del tiempo su propia organización criminal que extorsionaba, vendía licor de contrabando y fomentaba la prostitución.


Esta vida de criminal exitoso que se extendió entre 1920 y 1929, le permitió disfrutar de los más bellos automóviles, siendo sus preferidos los Cadillac, los cuales mandaba blindar para proteger su vida de sus innumerables enemigos. El último que tuvo fue un Cadillac V16 LWB Imperial Sedán con un poderoso blindaje, que lo pudo proteger de sus enemigos que querían acabar con su vida, pero que no le pudo evitar ser detenido y enviado a la cárcel a finales de 1929, por un delito para él impensable y muy curioso, evasión de impuestos. Moriría en Miami Florida el 25 de enero de 1947. Esta Cadillac de lujo era movido por un gigantesco motor de 16 cilindros en V, de 7.413 c.c (452.6 pulgadas cúbicas) que producía 165 HP, hacía lucir pequeños y limitados a los motores V8 y V12 que completaban la oferta de la marca.


Bonnie y Clyde.

Esta pareja de texanos, ella nacida el 1 de octubre de 1910 en Rowena Texas y él en Ellis Texas el 24 de marzo de 1909, uniría sus vidas en 1930, para dar inicio a una vida delictiva en común como asaltantes de gasolineras, tiendas de abarrotes y bancos, esta última actividad contaba con la complicidad de una gran parte de la población que los veía como justicieros, y que percibía a los bancos como monstruos despiadados, que despojaban de su dinero y propiedades a millones de norteamericanos azotados por la gran depresión económica que se había iniciado en octubre de 1929. A Clyde le fascinaban los automóviles, los robaba y era un estupendo conductor en vías tanto asfaltadas como sin asfaltar, se había movido con cierto éxito en el mundo del contrabando de licor donde una de las claves del éxito era conducir de manera magistral para poder escapar de la policía. Le fascinaban los Ford, especialmente los B, parecidos a finales de 1931 que ya montaban el revolucionario motor V8, se mantendría en producción hasta 1953.


Se recuerda que en una ocasión Clyde le envió una carta a Henry Ford felicitándolo por la calidad y la potencia de sus autos, afirmando que cada vez que lograba burlar a las autoridades lo hacía conduciendo un Ford.


En un Ford 1934 sedán de 4 puertas verde viajaba la pareja el 23 de mayo de 1934, cuando fue sorprendida por una emboscada preparada por la policía de Luisiana y por agentes del FBI que dispararon ráfagas de ametralladora contra la pareja acabando con sus vidas.

 

 

John Dillinger

John Dillinger nació en Indianápolis Indiana el 22 de junio de 1903, era hijo de un tendero y propietario de una pequeña estación de gasolina rural. Desde muy temprana edad mostró una personalidad proclive al delito, timando a sus compañeros de escuela, robando carbón a los vendedores mayoristas y objetos de sus casas a sus vecinos. A los 20 años se enlistó en la marina y desertó al poco tiempo dedicándose al robo especialmente de automóviles.

Fue detenido y enviado a un reformatorio para menores de edad, de donde pasaría a la cárcel, allí además de dedicarse a jugar al beisbol con gran maestría, conocería a una gran cantidad de criminales de todo tipo y entablaría una amistad especial con experimentados asaltantes de bancos como el inmigrante alemán Herman K Lamm, durante el tiempo que permaneció detenido. Salió del presidio en mayo de 1933 con libertad condicional, para iniciar una carrera meteórica en el asalto a bancos acompañado por sus secuaces John "Red" Hamilton y Walter Dietrich y por sus fieles y eficientes ametralladoras Thompson (Tommy), en la misma época que sus colegas Bonnie y Clyde hacían lo propio en otros lugares del país, despertando también cierta simpatía en una buena parte de la población estadounidense afectada por la depresión económica que veía en los bancos al enemigo al enemigo común, causante de sus males.


Dillinger era un enamorado de los autos, no podía ser de otra manera había nacido en la meca del automovilismo estadounidense y era un gran aficionado a los motores. Sentía especial atracción por los Ford con motores V8 siendo su favorito el Ford sedán de 1934, similar al usado por Bonnie y Clyde el día de su muerte. Pero a finales de 1933 conoció el Terraplane fabricado hasta 1932 como Essex Terraplane, marca creada por la Hudson Motor Car Co en 1918 para vender unos modelos más económicos. Este Terraplane no solamente tenía una hermosa carrocería de cuatro puertas totalmente metálica, sino que además era movido por un moderno motor de 8 cilindros en línea de 3.996 c.c, con 16 válvulas montadas en forma de L en el bloque de hierro, el cual producía 94 HP/3.200 rpm y que frente a los 65 HP o 90 HP de los Ford V8 lo hacían imbatible frente a las autoridades que le perseguían. Compró uno de estos autos para su uso personal y “profesional” y lo registró a  nombre de uno de sus hermanos.


El  domingo 22 de julio de 1934 John Dillinger decidió ir al cine en el teatro Biograph de Chicago, acompañado por Polly Hamilton su novia y una mujer rumana vinculada con el negocio de la prostitución llamada Ana Cumpanas o Ana Sage , quien buscando evitar su deportación por actividades ilegales, colaboró con el FBI informando sobre las actividades del perseguido. Las autoridades infiltraron  agentes en el lugar y al final de la función dispararon sobre Dillinger causándole la muerte cuando se dirigía a buscar su auto.    

 



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