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Chevrolet 1957

Por: Roberto Nigrinis 

Como era costumbre, cada año los diferentes fabricantes de vehículos estadounidenses presentaban un modelo nuevo, o por lo menos con cambios notorios con respecto al modelo del año anterior, y Chevrolet en 1957 no fue la excepción.

El Chevrolet de 1957 tenía la difícil misión de sustituir a sus antecesores de 1955 y 1956, verdaderos éxitos en ventas y que habían establecido unos parámetros altísimos en cuanto a calidad, diseño y tecnología.

A finales de 1956 estaba listo el modelo que se vendería como 1957. Se diseñaron las tradicionales 3 series de la marca, 150 para los modelos básicos, 210 para los intermedios y Belair para denominar los modelos superiores o de lujo.

Chevrolet Serie 150

Chevrolet Serie 210

Chevrolet Bel Air Convertible

La serie básica 150 usaba boceles y adornos mínimos o carecía de ellos y se ofrecía con carrocería sedán de dos puertas con parales, sedán de cuatro puertas con parales, sedán utility de dos puertas también con pilares centrales y station Wagon Handyman de dos puertas con ventanas traseras o sin ellas, esta última para ser usada en el transporte de mercancía liviana.

Serie media 210 con mayor ornamentación exterior y boceles: Se ofrecían las opciones de carrocería cupe de dos puertas, con y sin parales centrales, cuatro puertas con o sin parales centrales, lo mismo que station wagon de dos y cuatro puertas y la posibilidad de contar en estas últimas con sillas para seis o nueve pasajeros.

Serie Belair o superior: Se encontraba disponible con carrocería cupe de dos puertas con o sin parales centrales, sedán de cuatro puertas con o sin parales, cupe convertible o Station Wagon de cuatro puertas, además de la station wagon de lujo con dos puertas llamada Nomad.

El diseño de la carrocería fabricada por Fisher, era 3 centímetros más baja que en el modelo anterior, lo que la hacía lucir más imponente, pese a utilizar la misma plataforma de los modelo de 1955 y 1956. Lo que sucedía era que se veía más elegante por la forma de las aletas de cola que comenzaban a tener dimensiones cada vez mayores y a la implementación de rines de 14 pulgadas , en lugar de los habituales hasta ese año de 15 pulgadas . Sus medidas exteriores eran 5,08 m de largo, 1,88 m de ancho, 1,52 m de alto, con una distancia entre ejes de 2,92 metros . El frontal también lucía mucho más atractivo y en la serie Belair era de color dorado, con lo que la apariencia resultaba aún más impactante, además desaparecía el habitual adorno único en la tapa del motor, y en su lugar se ubicaban dos adornos gemelos a cada uno de los lados de esta. Adicionalmente la implementación de nuevos colores para la carrocería contribuyó a nutrir la propuesta estilística.

 

En cuanto a molduras laterales la serie 150, incluía boceles laterales muy pequeños, además las copas o tapacubos de las ruedas cubrían apenas el centro de los rines.

La serie 210, contaba con boceles de mayor tamaño, aunque sin alcanzar a los propuestos para la serie Belair. También montaba copas o tapacubos de rueda de tamaño mínimo.

En la serie Belair, además de los boceles que se usaban en la 210, se incluían dos imponentes franjas de aluminio de forma casi triangular para los costados del auto, así como molduras cromadas para las aletas de cola y copas o tapacubos de rueda que cubran el rin completamente, para los cuales se podían adquirir unos “Spiners” (adornos sobresalientes) para ser montados en el centro de estas.

Siguiendo con la tradición del modelo de 1956, la boca de llenado del combustible estaba montada en la aleta trasera izquierda, aunque ya no oculta por el stop (luz de cola) que debía ser abierto, sino ahora camuflada bajo un bocel ubicado sobre la luz posterior, el cual se debía abrir para acceder al tubo de llenado.

Chevrolet Nomad 1957

Se vendía con tres opciones de motorización, una básica de seis cilindros en línea, de 235 Pulgadas cúbicas de desplazamiento (3.849 c.c llamada Blue Flame Six) presentada al mercado en 1952 en los modelos De Luxe, y la cual para 1957 ofrecía una potencia de 140 HP/4.200 rpm y producía un torque de 29 Kgm/2.400 rpm ( 210 libras pie), la cual montaba su cigüeñal sobre cinco apoyos y se alimentaba mediante un carburador Rochester de un vénturi.

Como gran novedad, al reconocido y famoso motor V8 de 265 pulgadas cúbicas (4.340 c.c) y bloque pequeño (Small Block) usado por primera vez en 1955 y 1956 que producía 162 o 170 HP/4.400 rpm y un torque de 35,49 Kgm/2.200 o 2.400 rpm, respectivamente, le acompañaba ahora un nuevo V8 de mayor desplazamiento, 283 pulgadas cúbicas (4.635 c.c) el cual podía producir potencias de 185, 220, 245, 250,270 y 283 caballos, según se incorporara uno o varios carburadores con diferente cantidad de venturis y variados retoques mecánicos. El nuevo motor en su rendimiento máximo lograba la asombrosa potencia de un caballo por cada pulgada cúbica de desplazamiento (algo aún hoy sobresaliente), gracias al montaje por primera vez en la historia de la marca del corbatín, de un sistema inyección mecánica de combustible llamado “Ramjet” fabricado en aluminio, y que se constituyó en toda una innovación tecnológica y más aún en un vehículo de bajo precio como era el caso de Chevrolet.

En los modelos de 1957, se ofrecía la posibilidad de tener una caja manual de tres velocidades, accionada desde la columna de dirección, la cual podía tener, o no sobre marcha (Overdrive). Además se podía escoger entre la conocida transmisión automática Powerglide de dos velocidades adelante (disponible en los modelos Chevrolet desde 1950) pagando 188 dólares más y la novedosa Turboglide automática de tres velocidades sumando al precio del vehículo 230 dólares. A lo que se podía agregar una gran cantidad de accesorios como dirección asistida, sistema de frenos servo asistidos, aire acondicionado, radio especial “Wonderbar”, alfombras interiores, vidrios de las cuatro puertas y silla delantera de accionamiento eléctrico. Sin contar con una gran cantidad de pequeños aditamentos que buscaban ofrecer mayor comodidad a los pasajeros y al conductor, a la vez que personalizaban el vehículo.

El sistema de frenos con campanas en las cuatro ruedas completaba la propuesta técnica, al lado de la suspensión delantera independiente con espirales y montada sobre rótulas (desde 1955 en Chevrolet) y la trasera con eje rígido y ballestas.

Hoy en día y desde hace algún tiempo el Chevrolet de 1957 se ha convertido en objeto de culto para los coleccionistas de vehículos antiguos. Pese a no encajar en la categoría de clásico muchas personas lo consideran como tal, al lado de sus hermanos los modelos de 1955 y 1956.

A Colombia llegaron modelos Chevrolet de 1957, en su gran mayoría Belair y 210 y en muchísima menor cantidad de la serie 150. Como dato curioso la gran mayoría de ellos venían con motor de seis cilindros en línea, con el único fin de pagar menor impuesto de importación. Como dato curioso resulta prácticamente imposible hallar modelos de las series 210 y 150 en estado original, ya que a la mayoría le fueron montados los elementos de la serie Belair, con lo que perdieron su originalidad.

A la par de los 150,210 y Belair, Chevrolet continuaba posicionando su Corvette, que la incorporar el nuevo motor V8 de 283 pulgadas cúbicas ganaba aún más en rendimiento y prestaciones deportivas, algo de los que adolecían sus versiones de 1953 y 1954, y lo cual se había solucionado con el montaje a partir de 1955 del motor V8 de bloque pequeño ( 265 pulgadas cúbicas).

La producción total de automóviles Chevrolet durante 1957 en sus tres series y 19 opciones de carrocería, fue de 1.499.658 vehículos, siendo el modelo más vendido el sedán de cuatro puertas con parales de la serie 210 con 260.401 unidades y el menos vendido la Nomad Belair con únicamente 6.103 vehículos. Esta cifra total no incluye los 6.339 Corvette.

Modificado por última vez enSábado, 03 Diciembre 2016 19:19
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