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Bienvenido, hoy es: 13 de diciembre de 2019

Presentado el prototipo Audi TT quattro sport concept

  • Motor 2.0 TFSI de 420 caballos de potencia a 6.700 rpm, un nuevo récord en la categoría de los dos litros.
  • La potencia por litro de cilindrada es mayor que la que tenía el Audi R18 vencedor de las 24 Horas de Le Mans en 2001.
  • “Auto concebido para el uso en la pista de competición”, Ulrich Hackenberg, responsable de Desarrollo Técnico.

Una vez más Audi sorprende a la prensa internacional en la apertura del Salón del Automóvil de Ginebra con un prototipo que dará mucho de qué hablar: el Audi TT quattro sport concept.

Este estudio muestra  el potencial dinámico del nuevo Audi TT en estado puro. Su motor TFSI de dos litros rinde una potencia de 420 caballos (309 KW) que transmite al asfalto mediante la tracción integral quattro.

“Con nuestro prototipo Audi TT quattro sport concept queremos demostrar hasta dónde puede llegar la tecnología del TT si se sigue perfeccionando”, dijo Ulrich Hackenberg, responsable de Desarrollo Técnico del Consejo Directivo de AUDI AG. “Este automóvil ha sido concebido para el uso en la pista de competición; se trata de una verdadera máquina de carreras para los clientes más entusiastas del deporte del motor”.

Los motores

El motor del Audi TT quattro sport concept hace una espectacular entrada en escena. El 2.0 TFSI rinde 420 caballos (309 KW) a 6.700 rpm, un nuevo récord en la categoría de los dos litros. La potencia específica es de 210 caballos (155 KW) por litro de cilindrada: mayor que la que tenía el Audi R18 que ganó las 24 Horas de Le Man en 2001, auto en el que la empresa alemana de los cuatro aros combinó por primera vez la turbosobrealimentación con la inyección directa de gasolina FSI. Entre las 2.400 y las 6.300 rpm, el cuatro cilindros genera un par motor de 450 Nm, estando disponibles más de 300 Nm ya a 1.900 revoluciones.

Con un peso en vacío de 1.344 kg (sin conductor), el Audi TT quattro sport concept deslumbra como atleta de élite. Cada caballo del motor TFSI de dos litros, que ya de por sí pesa menos de 150 kg, solamente tiene que mover 3,2 kg. El cuatro cilindros catapulta al prototipo de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos.

“Este motor de alto rendimiento constituye una impactante prueba de las reservas de potencia de nuestra serie de motores EA888. El motor, que ha obtenido numerosos premios internacionales, ha impresionado ya en incontables modelos deportivos de Audi y aquí, en el TT quattro sport concept, hace gala de su potencial de rendimiento íntegro”, dijo Stefan Knirsch, Director de Desarrollo de Motores de Audi. “La experiencia que hemos ido acumulando a lo largo de 35 años con la producción en serie en el ámbito de la turbosobrealimentación queda de manifiesto en este motor mediante una combinación única de potencia máxima, dinámica y eficiencia en el consumo de combustible”.

Las tecnologías de éxito del EA888 de tercera generación, como por ejemplo, el sistema Audi Valvelift System (AVS), que varía la alzada de las válvulas, la regulación doble de los árboles de levas y el sistema de inyección dual (FSI plus MPI), sientan también en este caso las bases sobre las que se sustenta este motor de alto rendimiento. Se han integrado numerosas modificaciones, como los pistones de aluminio especiales con canal de refrigeración integrado y un cigüeñal de acero forjado de máxima resistencia.

La culata ha sido perfeccionada convenientemente para afrontar las cargas más elevadas y un mayor caudal de gas. Para poder responder adecuadamente al aumento de potencia, el conocido bloque motor, de dimensiones muy compactas y paredes finas del EA888, ha sido realizado en una aleación de fundición de alta resistencia. El turbosobrealimentador con tecnología optimizada Mixed Flow (turbina semi-radial), también de nuevo desarrollo, genera una presión de carga de hasta 1,8 bares.

En la conducción, el cuatro cilindros fascina por su carácter eminentemente deportivo. El motor sobrealimentado de inyección directa responde de forma inmediata al pedal del acelerador y gira espontáneamente hasta alcanzar el máximo limitado a 7.200 rpm.

El 2.0 TFSI envía los pares a un S tronic compacto con diseño de tres árboles. El cambio de doble embrague cambia las marchas a una velocidad de vértigo, lo que contribuye a alcanzar la impresionante aceleración del prototipo.

La tracción integral permanente quattro se encarga de trasladar la fuerza a la calzada. Por motivos de distribución del peso, el embrague multidisco de accionamiento hidráulico y regulación electrónica está alojado en el eje trasero. La tracción quattro distribuye activamente los pares entre los ejes en cuestión de fracciones de segundo, favoreciendo de este modo el comportamiento de marcha dinámico.

 

El tren de rodaje

Con su tren de rodaje sofisticado —construcción McPherson para la suspensión de las ruedas delanteras y componentes de aluminio en la parte delantera, construcción de cuatro brazos en la parte trasera— el Audi TT quattro sport concept brinda un manejo preciso y bien definido, propio de un bólido de competición. Su rígido reglaje acerca la carrocería aún más a la calzada en comparación con el TT de la producción en serie. El 54% del peso descansa sobre el eje delantero y el 46% sobre el eje trasero. El control electrónico de estabilidad (ESC), que se puede desconectar parcial o totalmente, completa las características deportivas del tren de rodaje. Al circular por curvas interviene la gestión del par individual para cada rueda. En función de las necesidades, se lleva a cabo una distribución del par desde las ruedas situadas en el interior de la curva hacia las situadas en el exterior. Gracias a la distribución del par, el vehículo gira ligeramente hacia el interior de la curva, lo que le facilita la conducción al piloto. De este modo es posible trazar las curvas de forma precisa y neutra. Así, el TT ve incrementadas en gran medida su dinámica y estabilidad.

La carrocería

La carrocería, basada en la plataforma modular transversal (MQB), desempeña un papel decisivo en el concepto de construcción ligera del Audi TT quattro sport concept. Con su concepto híbrido constituye el último nivel evolutivo del Audi Space Frame (ASF), y al mismo tiempo rebaja aún más el centro de gravedad del vehículo con respecto a la segunda generación del TT de producción en serie.

El tren delantero se compone de acero. El suelo del habitáculo integra componentes de alta resistencia realizados en acero endurecido en molde, que gracias a su extrema resistencia pueden emplearse con grosores de pared reducidos y, por consiguiente, pesan menos. La estructura del habitáculo, las chapas exteriores en su conjunto, así como las puertas, el portón del maletero y el capó son de aluminio y se han realizado en los tres materiales semiacabados clásicos de Audi: nudos de fundición, perfiles extrusionados y chapas.

El diseño exterior

En la parte frontal del prototipo dominan los esbeltos faros Matrix LED y la ancha parrilla Singleframe. Su pronunciado marco lleva la inscripción quattro e incorpora la estructura en forma de panal de color oscuro.

Las potentes entradas de aire, asimismo con estructura en forma de panal, se asemejan casi, con sus robustos cantos, a los airbox de la Fórmula 1. Con ello retoman un elemento clave en el lenguaje de formas del nuevo Audi TT: elementos como la franja acristalada y los guardabarros parecen cuerpos independientes y generan la tensión típica. El prototipo calza llantas de 20 pulgadas con tuerca central y neumáticos semislick.

Un splitter sensiblemente desplazado hacia delante realizado en polímero reforzado con fibra de carbono (CFRP, por sus siglas en inglés) remata el frontal hacia la parte inferior e incrementa la carga aerodinámica del eje delantero.

La silueta del Audi TT quattro sport concept, pintado íntegramente en Blanco cristal, ofrece una imagen atlética y dinámica desde cualquier ángulo. Como es típico en los modelos TT, los guardabarros forman clásicos semicírculos. En cada lado, sobresalen 30 mm más que en el vehículo de serie, de modo que el vehículo descansa con aplomo sobre la calzada. Quedan unidas entre sí mediante las molduras de las taloneras de pronunciados contornos cuyos segmentos inferiores se han realizado en CFRP. Junto con el splitter y el difusor trasero, que se extienden hasta los pasarruedas, forman un contorno de efecto aerodinámico.

En la zaga, el amplio difusor de CFRP, que se expande más allá de la silueta del vehículo, realza el carácter de auto de competición del prototipo. Dividido por cantos verticales, enmarca dos grades tubos de escape finales redondos, que están ubicados más hacia el exterior en comparación con el vehículo de producción en serie; en los laterales, debajo de los faros traseros, están ubicadas salidas de aire de grandes dimensiones. Un gran alerón de montaje rígido incrementa el empuje descendente en la trasera del Audi TT quattro sport concept.

El diseño interior

El interior del prototipo se ha reducido a lo esencial y se ha prescindido de numerosos componentes que resultan superfluos en la pista de competición.

En los revestimientos de las puertas se han eliminado los reposabrazos y los altavoces, el uso de Alcantara caracteriza el interior del vehículo. Una robusta banda en diagonal realizada en Alcantara actúa como tirador de cierre, las manillas de apertura se han concebido como filigranas. Tiene asientos muy livianos y anatómicos de competición en posición de montaje baja con cinturones negros de cuatro puntos de anclaje y con tiras a modo de contraste en color blanco. En el maletero hay espacio para dos cascos de competición.

Al igual que en el TT de serie, el concepto de manejo se centra exclusivamente en el conductor. El piloto del Audi TT quattro sport concept tiene ante sí un volante compacto, cuya robusta corona está achatada por la parte inferior. En sus radios se encuentran, además del botón rojo de arranque-parada, los botones y elementos de mando giratorios para el manejo del Audi virtual cockpit. En función de las pulsaciones de los botones, el cuadro de mandos totalmente digital presenta, con sus 12,3 pulgadas de diagonal, diferentes interfaces.

 

En 2013 el Grupo Audi entregó 1.575.500 automóviles de la marca Audi a sus clientes. De enero a septiembre de 2013 la empresa alemana facturó 37.000 millones de euros y reporto una utilidad operativa de 3.740 millones de euros. La empresa tiene presencia en más de 100 mercados en todo el mundo y cuenta con plantas de producción en Ingolstadt y Neckarsulm (Alemania), Gy?r (Hungría), Bruselas (Bélgica), Bratislava (Eslovaquia), Martorell (España), Kaluga (Rusia), Aurangabad (India), Changchún (China) y Yakarta (Indonesia). Desde diciembre de 2013 la marca de los cuatro aros produce también autos en Foshán (China); a partir de 2015, en São José dos Pinhais (Brasil), y a partir de 2016, en San José Chiapa (México). AUDI AG posee el ciento por ciento de las filiales quattro GmbH (Neckarsulm), Automobili Lamborghini S.p.A. (Sant’Agata Bolognese, Italia) y el fabricante de motos deportivas Ducati Motor Holding S.p.A. (Bolonia, Italia), entre otras. Hoy por hoy, la empresa da trabajo a más de 73.000 empleados en todo el mundo, de los cuales alrededor de 50,000 se encuentran en Alemania. Entre 2014 y 2018 Audi planea invertir 22.000 millones de euros, principalmente en nuevos productos y tecnologías sostenibles. Audi cumple con su responsabilidad como empresa y ha establecido la sostenibilidad como medida estratégica tanto en sus productos como en sus procesos. Su objetivo a largo plazo es conseguir una movilidad neutra en emisiones de CO?.

 

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