Publicidad Retro Chrysler (Tercera Entrega)
- Publicado en Publiretro
Con esta segunda entrega terminamos con la serie iniciada hace 15 días, sobre los avisos publicitarios que se publicaron en periódicos y revistas entre los años de 1934 y 1937, época durante la cual la Chrysler Corporation luchaba por superar los efectos de la depresión económica, con modelos muy originales, e incluso futuristas, como fue el caso del Airflow, vendido con las marcas Chrysler y Desoto, pero que nunca logró el nivel de acogida y ventas que merecía. Era moderno y aerodinámico y se fabricaba completamente en acero, algo que no todos sus competidores hacían, ya que recurrían todavía al uso de la madera para muchas de las partes de los vehículos que ofrecían y entregaban a los clientes.
En octubre de 1929 la bolsa de valores cayó. La economía mundial se desplomó, los millonarios pasaron a convertirse en mendigos en un abrir y cerrar de ojos y miles de personas perdieron sus empleos y sus bienes. La industria automotriz fue uno de los sectores que más se vio afectado, muchos fabricantes se encontraron en bancarrota y debieron cerrar, mientras que otros buscaron alternativas para seguir trabajando y ofreciendo a la cada vez menor cantidad de compradores productos novedosos. Este fue el caso de la Chrysler Corporation. Allí su presidente Walter P Chrysler encomendó a un grupo de ingenieros conocido como “Los tres mosqueteros” el diseño, desarrollo y ejecución de un automóvil, moderno y funcional que atrajera a los clientes. Este trío conformado por Owen Skelton, Fred Zeder y Carl Breer crearon el recordado, aerodinámico y futurista Airflow, que se vendió con las marcas Chrysler y Desoto entre los años de 1934 y 1937, cuando se dejó de fabricar ante la poca respuesta comercial de un público que no estaba preparado para tanto modernismo. En esta entrega veremos los avisos publicitarios que mostraban al Airflow
Publicidad europeas 1910-1930. Europa al igual que Norteamérica al comenzar el siglo XX, vivía un gran entusiasmo por el automóvil, lo que se reflejaba en una publicidad colorida y alegre, ilustrada de manera magistral por verdaderos maestros de la pintura. En estas imágenes también resulta un deleite poder observar la moda imperante en la época, la elegancia y distinción tanto de hombres como mujeres y por supuesto el diseño y el garbo de los automóviles de ensueño que se producían aquellos días.